Bolivia, Un Largo Camino Hasta Llegar a Uyuni

¿Por qué un largo camino hasta llegar a Uyuni? Porque Uyuni es la cerecita del pastel. El pastel, siendo Bolivia. Aunque hemos disfrutado mucho de ciertas partes de este país andino, como Cochabamba o las fiestas de Sucre, ciertas condiciones de Bolivia han hecho el paso por este país un poco más duro de lo esperado: la altura, el frío, las malas carreteras, los bloqueos de las carreteras y la dificultad de poner gasolina.
Llegamos a Bolivia por Copacabana, a orillas del lago Titicaca, después de entrar desde Perú. Pasamos unos días muy lindos acompañados de viejos y nuevos amigos.

Copavabana Bolivia
Amigos Viajeros en Suma Samawi Hostel

A continuación, emprendimos la ruta a tierras más bajas, los Yungas, con la intención de descansar un poco de tanto frío. Coroico es un pueblito a medio camino hacia la jungla boliviana, entre cascadas y cultivos de coca.

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El Valle de Corioco, la famosa “carretera de la muerte”

En Coroico, nos dimos cuenta que la diversidad étnica de Bolivia llegaba mucho más allá de lo que creíamos. Por primera vez, vimos a los afro-bolivianos. Y nos llamaron tanto la atención que decidimos visitar uno de sus pueblitos. Y llegamos a Mururata. La historia de América se revive en las calles de Mururata. Entre los andes y la amazonia boliviana, en esta diminuta aldea vive el único Rey americano.

Realmente disfrutamos como enanos
Realmente disfrutamos como enanos

Se trata de un descendiente directo de un rey congoleño que llegó a Bolivia a manos de los españoles, confundido entre otros miles de esclavos africanos, para trabajar en las minas y las plantaciones de coca. Su figura institucional como Monarca fue reconocida en 1992 por la Constitución Boliviana y las Naciones Unidas.
Hoy en día, en esta somnolienta comunidad conviven aimaras y afrobolivianos; No hay restaurantes ni infraestructura turística de ningún tipo. Este pueblito apenas aparece en el mapa. Las familias se dedican al cultivo de la coca y de algunas otras frutas; y los niños juegan en la calle hasta prácticamente la medianoche.

Mururata y su bella gente
Una gallina mató una vívora, Carlos explica porque no deben temerles a ellas

Llegamos sin saber qué esperar y, al cabo de pocas horas, estábamos jugando con los niños y niñas, y charlando con las mujeres del pueblo. Tímidos pero curiosos, nos hicieron sentir bienvenidos. Sin embargo, al Rey no pudimos conocerlo- como buen monarca, estaría retirado en sus aposentos.

mururata y sus mujeres
Eva y sus nuevas amigas

Aprovechando un alto en los bloqueos de las carreteras por parte de los mineros atravesamos La Paz y llegamos a Cochabamba en un recorrido de tres días a través de los altiplanos, siempre a unos 4000 metros de altura y por carreteras que dejan mucho que desear.
Por suerte, en Cochabamba nos esperaban días de mejor clima, tranquilidad y buenos amigos en el Cámping Las Lilas. La ciudad de Cochabamba nos sorprendió por bonita. Visitamos el centro y el cristo rey, el cual dicen que es más grande que el de Río de Janeiro y al cual se llega en teleférico.

cochabamba y su cristo blanco
El cristo Blanco de Cochabamba

Nuestra siguiente parada fue Sucre. Entre los viajeros, tiene fama de ser la ciudad más bonita de Bolivia y con buen clima. No nos decepcionó. En Sucre se declaró la independencia de Bolivia y, por ello, es la capital constitucional. Visitamos la Casa de la Libertad, donde aprendimos acerca de la historia de Bolivia y sus héroes y heroínas, sus banderas, y sus rivalidades y alianzas con países vecinos.

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Casa de la Libertad

A los pocos días, empezó la fiesta más importante de esta región de Bolivia: la Entrada Folkórica de la Virgen de Guadalupe, de la cual ya hablamos en otro post. Durante tres días vimos desfilar a más de 40.000 bailarines que llegaron de todo el país, vestidos en trajes típicos.

Eva con bailarines Suri
Eva con bailarines Suri

Cerca de Sucre, visitamos en Parque Cretácico, el lugar de huellas de dinosaurios más importante del mundo. Allí puedes observar de cerca sus huellas y visitar el museo del sitio.

Huellas de dinosaurios, Sucre
Las enormes huellas en el Parque Cretácico

Y por fin llegó el día de poner rumbo al salar. No sin antes detenernos en la histórica, desafortunada y mundialmente famosa Potosí. Ciudad de pasado triste, de población explotada por los conquistadores para usurpar sus brillantes tesoros del Cerro Rico. Hoy en día, una ciudad fría y sumida en la pobreza más dura que hemos visto hasta ahora en Latinoamérica. Un sin sentido, teniendo en cuenta que en sus museos todavía se exponen valiosos y delicados objetos de plata elaborados para el uso y disfrute de los conquistadores, a expensas de la muerte y sacrificio de los conquistados y esclavos. Las condiciones en las que se siguen explotando las minas hoy en día remontan a tiempos pasados.

Cerro Rico, Potosi
Cerro Rico de Potosí

Parte de la historia de Potosí la aprendimos en una visita guiada a la Casa de la Moneda, lugar al cual llegaba la plata del Cerro Rico para transformarla en monedas y, finalmente, enviarlas a Europa. En los hornos, los esclavos africanos fundían la plata al tiempo que inhalaban los humos que les provocarán enfermedades en los pulmones y finalmente, la muerte. Llámenme loca, pero la imagen de un horno tras otro, sus pareces negras, el frío, la historia que nos contaban…por un momento, me inundó la misma sensación que tuve al visitar el campo de concentración de Auschwitz en Polonia.

Casa de la Moneda en Potosí
Representación de los hornos de fundición en la Casa de la Moneda de Potosí

Potosí estuvo dividida, durante el tiempo de la conquista y la barbarie, entre la zona donde vivían los españoles (rica y ostentosa) y las barriadas donde vivían los indígenas. Esta separación todavía se percibe hoy en día, en el orden y el desorden de las calles, respectivamente.
El primer texto que leí de mi autor favorito, Eduardo Galeano, hacía referencia a Potosí. No puedo contenerme ahora de compartir sus eruditas palabras acerca de la historia de esta ciudad.
“Aquella sociedad potosina, enferma de ostentación y despilfarro, sólo dejó a Bolivia la vaga memoria de sus esplendores, las ruinas de sus iglesias y palacios, y ocho millones de cadáveres de indios. Cualquiera de los diamantes incrustados en el escudo de un caballero rico valía más, al fin y al cabo, que lo que un indio podía ganar en toda su vida de mitayo, pero el caballero se fugó con los diamantes. Bolivia, hoy uno de los países más pobres del mundo, podría jactarse -si ello no resultara patéticamente inútil- de haber nutrido la riqueza de los países más ricos”- Las Venas Abiertas de América Latina (1971).

Potosí, Bolivia
Ofrendas de Plata para la Iglesia

Y ahora sí, como os había dicho, dejamos la cerecita del pastel y la alegría para lo último: el Salar de Uyuni.

¿Se puede visitar el Salar de Uyuni en kombi? –nos preguntábamos- ¡Por supuesto que sí!

No dejes que todas esas referencias al Dakar, ni los anuncios de “turismo de aventura” en Uyuni te hagan dudar. Se puede. Y es increíblemente bello, especial…y muy difícil de describir. Son miles de kilómetros cuadrados de nada. De silencio. De blanco. De uno, con uno mismo.

El gps funciona y la señal de internet de Entel también, así que no hay manera de perderse.
Dormimos dos noches en el salar. A pesar del frío, los amaneceres y las puestas de sol fueron magníficas.

Durante el día, hace sol y calor. Y las posibilidades para sacar fotos son infinitas.
Sí, realmente vale la pena llegar hasta Uyuni. Nos gustaría algún día volver y poder disfrutar del salar con agua.

Espero y les guste el video que realizamos:

Datos prácticos:

– Consejos generales: al viajar por Bolivia revisa el estado de las carreteras y mantente al día de los acontecimientos del país. Los cortes en las carreteras y las marchas son habituales para cualquier reivindicación. Tampoco apures con la gasolina, usa un bidón para llevar gasolina extra ya que no siempre vas a poder poner gasolina en la primera gasolinera que pares. Para más información, lee este post.

– En Cochabamba, pasamos casi dos semanas en el Hostel Las Lilas. Nos hicieron sentir como en casa y para ellos, realizamos un video y su página web.

– En Sucre nos quedamos en Maria’s Place. Un lugar muy agradable donde conocimos a un montón de otros viajeros. Sucre es un lugar donde se puede acampar perfectamente en la calle, aunque en nuestro caso, lo evitamos porque inundó de gente y ruido la ciudad con la llegada de las fiestas.

– En Potosí es complicado encontrar donde quedarse. La primera vez decidimos quedarnos en un estacionamiento cerca del centro y la segunda acampamos en el patio de un hostal para poder trabajar con internet.

– En Uyuni (ciudad) es muy tranquilo y se puede acampar en cualquier parte de la ciudad o en el cementerio de trenes.

– En el Salar de Uyuni quédate donde te plazca. Nosotros acampamos la primera noche al lado del monumento al Dakar y la segunda al lado de una de las islas. Llévate suficiente agua, gasolina, comida y ropa de abrigo para la noche. En el hotel de sal y en algunas de las islas hay baños y venden algunos snacks y bebidas.

2 thoughts on “Bolivia, Un Largo Camino Hasta Llegar a Uyuni”

    1. Hola Raúl!!! Que gusto verte por aquí… Uno de los días que pasamos en Mururata una gallina mató a una pequeña serpiente, y fue curioso ver el miedo que la gente del pueblo les tenia a las serpientes, así que aproveché la oportunidad y gracias al aprendizaje que obtuvimos contigo les mostré que no son peligrosas, tomé a la serpiente muerta, la coloque en el frisbee con el que jugábamos haciéndolo servir de plato y ahí les expliqué todos los beneficios que nos conlleva a convivir con ellas. Un súper abrazo Maestro!!!

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