Hidalgo y Veracruz

Nuestro paso por los estados de Hidalgo y Veracruz fue bastante fugaz y terminó de manera abrupta e inesperada. Dado que ya conocíamos la parte de Orizaba y Xalapa, y con la intención de evitar autopistas y casetas, decidimos cruzar el estado de Hidalgo con destino al norte de Veracruz: la zona arqueológica El Tajín, para continuar bajando por la costa hasta Catemaco y de allí cruzar hacia el Pacífico por el Istmo (aunque esta última parte no llegó a suceder nunca).

El estado de Hidalgo nos sorprendió por su belleza y por sus atractivos. La ciudad de Huichapan está considerada “pueblo mágico” y, aunque pequeña, no defrauda. De todas maneras, el denominador común de todo el trayecto por Hidalgo fueron los balnearios. Con la intención de acampar en ellos, visitamos un par de balearios (El Géiser y EcoAlberto) hasta cruzar el norte del estado de Puebla y llegar a Veracruz. El paisaje de Puebla hasta Veracruz es espléndido dado que hay que bajar de 2000 metros a nivel de mar, pasando de zonas áridas a bosques de pinos y lagos, hasta la belleza tropical de Veracruz. Todo un espectáculo.

Ecoalberto (3)

Nuestra intención era llegar a las ruinas de El Tajín por la tarde, acampar y visitarlas la mañana siguiente. Sin embargo, en la zona llevaban varios días sufriendo una ola de calor infernal que cambió todos nuestros planes. El calor y la humedad eran tan insoportables que no se podía ni siquiera estar debajo de una sombra. Según weather.com estábamos a 37°C, con una sensación de calor de 47°C. Los gatos, asfixiados, sacaban la lengua y nosotros no sabíamos ni dónde ponernos. Dada la situación, yo fui la única que se atrevió a entrar a las ruinas para una visita rápida (aprovechando que el domingo son gratis). La gente estaba, en la zona arqueológica, como en la playa: en traje de baño y mojándose la cabeza con botellitas de agua. En cuanto salí, pusimos rumbo a la costa esperando que la brisa del mar ayudara a mitigar los efectos del calor.

El Tajín (12)

Pasamos dos noches en la Costa Esmeralda y sí, la brisa del mar fue de mucha ayuda. Pero después de las playas del Caribe y del Pacífico mexicano, las de la Costa Esmeralda no se nos hicieron muy espectaculares, pero aun así playa es playa y en los dos campings que estuvimos disfrutamos de un par de días de relax, tranquilidad y piscina.

Santiago Tuxtla (1)

Nuestro siguiente destino era la ciudad de Veracruz. Sin embargo, la pasamos de largo. Entramos y notamos que el centro histórico era diminuto, la ciudad no se prestaba para dormir en la calle y los hoteles eran caros o no tenían estacionamiento. Parece ser que el gran atractivo de Veracruz es su zona hotelera a pie de playa- tipo Cancún- y ese no es nuestro estilo, así que cruzamos la zona hotelera de Boca del Río hasta llegar a una área de acampada llamada CocoAventura, donde estuvimos de maravilla.

Cocoaventura (1)

De allí nos encaminamos hacia la zona de Veracruz que teníamos más ganas de visitar: la Reserva de la Biosfera de Los Tutxlas y Catemaco. Visitamos el tranquilo pueblo de Santiago Tuxtla, con su cabeza olmeca en la plaza principal, y allí pasamos la noche. El día siguiente llegamos a Catemaco y cuando estábamos visitando el lago y nos preparábamos para buscar un camping en la reserva recibimos una horrible noticia, la muerte de mi suegra, la mamá de Carlos, lo que implicó deshacer el camino para regresar a Irapuato, Guanajuato.

Catemaco (1)

Después de pasar varios días en Irapuato, pondríamos de nuevo rumbo al sur, esta vez por Oaxaca.

Datos prácticos:

Balnearios en Hidalgo:

  • El Géiser: es uno de los balnearios más grandes de la zona, de aguas termales y con un géiser auténtico adecuado para poder disfrutar del vapor. Se puede acampar en casa de campaña en el baleario o estacionar la camper en el estacionamiento y entrar al balneario a cualquier hora del día o de la noche. Buen lugar entre semana y a evitar los fines de semana porque se llena de gente ¡mucha gente! como pudimos observar cuando nos íbamos. Para mi gusto, quedó un poco alejado de nuestra ruta, unos 30 km al norte de Huichapan. (100 pesos por persona para entrar, no cobran por acampar en el estacionamiento). Hay baños y duchas de agua caliente.
  • Balneario EcoAlberto. Este era más tranquilo y pequeño, 8 km al sur de la ciudad de Ixmiquilpan. Existen dos opciones: el balneario en sí (100 pesos por persona para acampar y entrada) o una zona natural de acampada al lado del río, en el cañón (Gran Cañón EcoAlberto). De esta segunda opción nos dimos cuenta tarde, una pena porque aunque el balneario estuvo bien, siempre preferimos las opciones más naturales (y tranquilas).

El Tajín. Fuimos en domingo y era gratis. La entrada cuesta unos 60 pesos los otros días. Se puede acampar en el estacionamiento de las ruinas.

En Costa Esmeralda recomendamos el Tráiler Park Playa Dorada. 70 pesos por persona por acampar en frente de la playa. Hay palapas para acampar. Nosotros estacionamos la camper debajo de una de ellas. Baños más o menos y duchas de agua fría. Alberca.

El camping CocoAventura (al sur de Boca del Río) vale mucho la pena aunque es un poco caro (110 pesos por persona para acampar, en temporada baja). Delante del mar, con alberca, buenos baños, duchas de agua fría). Zonas de acampada en pasto, al lado de la alberca o en una zona boscosa.

En Santiago Tutxla dormimos en la calle, pero como era pueblo pequeño y todo el mundo se conoce, los vecinos alertaros de un carro raro… cuando vino la policía nos “invitaron” a movernos y estacionar en la plaza principal.

En Catemaco hay que tener en cuenta que muchos de los tráiler parks que existían anteriormente han cerrado. Nos dijeron que desde que se había construido la autopista, Catemaco ya no queda en la ruta de los gringos que se dirigen a Yucatán. Sin embargo, siguen existiendo lugares donde acampar alrededor del lago.