Bahía Mansa: ¿Te animarías a comer algas de metros de largo en Chile?

En Bahía Mansa, los pescadores visten trajes de neopreno para recolectar algas comestibles

En Chile, pasamos un fin de semana conviviendo con los recolectores de algas y pescadores de una pequeña localidad costera indígena: Bahía Mansa.

Bahía Mansa es una comunidad huilliche mapuche de 200 habitantes. Llegamos en otoño, en temporada baja, y todas las cabañas y lugares donde acampar estaban cerrados, así que decidimos dormir en el puerto de pescadores.

Durante ese fin de semana comimos ricos moluscos, pescado ahumado e ¡incluso algas! Y aprendimos un montón de cosas acerca de la recolección del lunfo o cochayuyo, una enorme alga marina comestible que puede llegar a alcanzar los 15 metros de longitud y un recurso alimenticio de comunidades indígenas durante siglos. En el pasado se usaba para que los bebés que estaban desarrollando los dientes la mordieran. Los mapuche también obtenían de los tallos un colorante pardo muy oscuro para teñir telas.

Hoy, el cochayuyo forma parte de la gastronomía chilena, en guisos, ensaladas, pasteles, sopas y mermeladas.

Al llegar al puerto de pescadores nos sorprendió ver una enorme montaña de larguísimas algas en el estacionamiento y un gran camión con dos remolques repletos de este enorme vegetal marino.

Cuando nos acercamos caminando al muelle, nos dimos cuenta de que también había muchas embarcaciones a motor repletas de cochayuyo. De hecho, las llevaban tan llenas que parecía que las algas flotaban sobre el agua y avanzaban con motor propio. A lo largo de las playas y el rocoso litoral, otros recolectores de orilla usan sólo sus manos y unos sacos para recolectar las algas que el mar empuja hasta tierra firme.

Como podrás ver en el siguiente video, no nos pudimos resistir a preguntar, así que entrevistamos a algunos recolectores para que nos explicaran exactamente qué eran esas enormes algas con forma de látigo, para que servían, si eran comestibles y porqué nadie traía pescado en las embarcaciones, sólo algas:

 

Resulta que la extracción de algas es más rentable que la pesca, así que la pesca artesanal está pasando a un segundo plano en los pequeños puertos de Chile y la extracción de algas se ha extendido por todo el litoral del país. Es por ello que muchos pescadores han cambiado las redes de pesca por trajes de neopreno.

Regresamos a la kombi felices de haber aprendido algo nuevo y con varios trozos de cochayuyo que nos regalaron los recolectores para que los probáramos. “¡Las tienen que cocinar como si fueran papas!” – nos dijeron. Así que las incorporamos a nuestra habitual ensalada de papa para darle un toque “exótico”.

Sin embargo, los expertos advierten de los riesgos de la deforestación marina. El valor ecológico de estos bosques acuáticos es enorme: las macroalgas son estructuradoras del hábitat, alimentan a los herbívoros marinos y crean zonas de reproducción de especies tanto de valor comercial como de importancia ecológica. Es por ello que se están buscando soluciones para mantener la actividad de forma sustentable. ¡Esperemos que lo logren y que podamos seguir disfrutando de estas delicias del mar sin remordimiento de consciencia!

Durante los tres días que pasamos en el puerto de pescadores de Bahía Mansa también nos encontramos con otros animales inesperados. A parte de los habituales cormoranes, pelícanos y gaviotas había unas cabras un poco locas que recorrían el muelle y se subían a los autos.

Una tarde, sentados frente al mar, prestamos atención a algo inusual que nadaba a lo largo de la cosa: ¡¡¡eran gatos de mar!!! El gato de mar o nutria marina, es una especie en extinción de las costas pacíficas de Sudamérica. Las observamos buceando para pescar, alimentándose y llevando presas a su madriguera que construida entre las rocas del puerto. Y no… ni Nino, ni Nuix ni Cachito se atrevieron a lanzarse al mar a jugar con sus parientes marinos!! Pero disfrutamos de todo un espectáculo natural para pasar una linda tarde de domingo.

Un poco más al norte de Bahía Mansa, en la costa de Valdivia, seguimos otras curiosidades del litoral chileno. En el mercado, no sólo compra la gente, sino que también llegan los lobos marinos ¡a por su almuerzo!

4 thoughts on “Bahía Mansa: ¿Te animarías a comer algas de metros de largo en Chile?”

  1. Molt interessant…cocido como las papas…crudo para ensalada….i com diu l’Eva…ja tenemos “sena”.

    Doncs del lunfo, cochayuyo…o algues que diria jo….no heu fet cap comentari si….. eren bones o no!!!!

    Ahir precisament vaig veure un reportatge del parque humedal de Isimangaliso a Sudáfrica on a mes de parlar de les dunes , hipopòtams, cocodrils, taurons, pingüins…i tantes coses fantàstiques (que ja tinc tot a la llista…False Bey, Santa Lucia, Maapela, Selva marina….) van parlar de les algues tant grans que hi han i del benefici de la seva existència per la cria i conservació de moltes espècies.

    Per sort allà sembla que de moment no les mengen…les corrents i les baixes temperatures no ho fan fàcil.

    M’encanten les classes que feu….

    Molts petonets

  2. Hola muchachos!
    Les hablo desde La Ligua, Chile… unos 180 km al norte de Santiago.
    Junto a mi familia (esposa e hijos) nos encantaria conocer mas de su viaje, y compartir un par de días en nuestro hogar, en caso que vuestra ruta coincida con nuestra ubicación sepan que serán bien venidos.
    Un gran abrazo y disfruten de nuestro país!

    1. ¡¡¡Hola Joaquín!!! Mil gracias por la invitación, consideramos que esta parte de poder interactuar con personas de los lugares nos enriquece enormemente, tu país nos ha acogido de una manera excepcional, huyendo del frio actualmente nos encontramos en Brasil, y no tenemos muy claro el regresar a Chile… Pero con nosotros nunca se sabe, jejeje. Desde aquí te enviamos un fuerte abrazo a ti y a tu familia de todo corazón!!!

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