la kombi

Valle del Cocora, Colombia-30

Hace aproximadamente 3 años llegamos a la Península de Yucatán, México, con el deseo de recorrer Latinoamérica con nuestros 3 gatos, nada fácil ¿verdad? Así que empezamos a pensar en el medio de transporte que nos sirviera para semejante hazaña…

Tardamos 2 años en decidirnos por el vehículo, una preciosa kombi VW del 1977 llamada “Kukis”. La compramos en Guadalajara en octubre de 2013. En ese entonces vivíamos en Playa del Carmen, Q. Roo, y su primera prueba de fuego fueron los aproximadamente 2000 km que separan Guadalajara de Playa del Carmen.

La experiencia fue desastrosa…

En Guadalajara, un mecánico modificó el motor para agrandar los cilindros y según él, para tener mayor potencia. Pero debido a su mal trabajo, la kombi tiraba mucho aceite. Algunos mecánicos dicen: “Vocho que no tira aceite no es vocho”. ¡Mentira! Si tira aceite es porque algo está mal. Así que acudimos al taller de ese mismo mecánico para hacer valer la “garantía”. Bajó el motor, ajustó los pistones, subió el motor e iniciamos la salida de Guadalajara.

De camino, notamos que el motor se calentaba en exceso y siguió empeorando hasta que en Morelia, a unos 300km de Guadalajara, el motor reventó. Parados en la cuneta de una autopista sin saber qué hacer, llamamos a una grúa. La conductora nos ayudó a conseguir un mecánico en un pequeño pueblo a las afueras de Morelia llamado Tarímbaro, en pleno domingo por la tarde. Dormimos en la puerta del taller en la kombi y por la mañana, un genial mecánico llamado Odilón comenzó a descifrar el misterio del olor a aceite quemado.

Desmontó el motor de la Kukis y nos dimos cuenta, con mucho enojo, que los pistones que habían “mejorado” en Guadalajara se habían hecho añicos. Así que durante los siguientes tres días nos dimos a la tarea de conseguir un motor de segunda mano y conocer el encantador pueblo de Tarímbaro. Compramos un motor de un VW sedán 1600 (vocho) el cual sigue dando pelea hasta día de hoy. “San Odilón” realizó un muy buen trabajo, a muy buen precio.

Al llegar a casa, en la Riviera Maya, nos dimos cuenta de que necesitábamos adecuar muchos aspectos de la kombi antes de iniciar nuestra aventura latinoamericana. Las modificaciones nos tomaron más de un año y puedes leer acerca del proceso en el siguiente post.