Tikal y el Petén

La carretera desde Río Hondo hacia el norte, región conocida como el Petén, resultó ser mucho más buena y rápida de lo que pensábamos. Llegamos con facilidad hasta el Parque Natural Ixpanpajul donde acampamos a pocos kilómetros de Flores. El parque es bonito pero caro y las actividades cuestan dinero extra. Así que nos dedicamos a pasear y observar pájaros y otros animales, como una familia de jabalís salvajes pasaron por allí. Al día siguiente visitamos Flores, un pequeño pueblo en el centro del lago Petén Itzá que tiene algunas calles inundadas debido a la crecida del lago de hace un año. El pueblo es tranquilo y está repleto de cafés, restaurantes y tiendas de suvenires. Los barqueros ofrecen paseos por el lago pero decidimos pasear.

Las Flores (6)

Por la tarde nos encaminamos a Tikal. Han cambiado varias cosas desde la última vez que lo visitamos. Con la entrada a la zona arqueológica del día siguiente, se puede entrar a partir de las 3 de la tarde del día anterior. Sin embargo, antes la entrada se compraba en el estacionamiento de las ruinas y ahora se compra a la entrada al parque natural, es decir, unos 25 km antes y tienes que esperar allí a que se hagan las 3 de la tarde. De otra manera, pudieras entrar antes de las 3 e incluso instalarte en el cámping o hotel de la entrada antes de comprar el ticket. Pero ya no se puede. Así que esperamos pacientemente sobre la carretera mientras comíamos en la camper. Al entrar yo iba detrás de la combi y escondí los gatos como pude, pero de repente nos preguntaron ¿Traen mascotas?  ¡OOps! Mi madre tragó saliva y volteó ver a Carlos sin saber que decir y Carlos dijo…. Mmmm…. Mmmmm…. ¡¿sí?! Tre…¡Un gato!….. El señor nos hizo jurar que no bajaría de la combi y nos dejó pasar! ¡¡¡¡Uffff!!!! Por poco…

Tikal (2)

La vez anterior Carlos y yo acampamos en el campamento de Tikal en casa de campaña, bajo unas palapas. Los baños estaban a penas en condiciones pero el espacio era amplio. Esta vez, al viajar con mi madre, acampamos en el Hotel Jaguar Inn por 50 quetzales por persona y mi madre se quedó en una habitación. Las habitaciones son carísimas pero acampar en el hotel vale la pena (mejor que el campamento que cuesta lo mismo).

Tikal (4)

Pudimos disfrutar de Tikal mucho mejor por la tarde que el día siguiente debido al clima ya que llovió toda la mañana. Tikal es impresionante por la naturaleza que lo rodea, sin embargo, debo admitir que mis mejores recuerdos son del año anterior. En ambas ocasiones observamos todo tipo de fauna: pavos ocelados, oropéndolas, tucanes, venados, coatís, monos araña, monos aulladores, etc. La vista desde la pirámide más alta es espectacular (como pudimos observar hace un año, porque esta vez no vimos gran cosa), vale la pena llegar temprano y disfrutarla en soledad.

Después de la empapada y la ducha caliente en la habitación de mi madre J nos encaminamos a El Remate, concretamente al Hotel Mon Ami, donde tomamos una habitación individual y nosotros acampamos gratis en su estacionamiento. Este pequeño hotelito ya lo conocíamos, vale mucho la pena, no es caro y está delante del lago Petén Itzá. Tienen restaurante y organizan tours.

Tikal (16)

El día siguiente visitamos el biotopo Cerro Cahuí que queda a 300 metros del hotel. El paisaje de esta reserva es impresionante pero los mosquitos también!! Tienen una zona donde acampar al lado del camino y del lago donde se puede entrar con la combi- pero no lo sabíamos. De hecho, acampar es “gratis” con la entrada al biotopo (40 quetzales por persona) y en esa área no había tantos mosquitos.

A medio día intentamos entrar a las ruinas de Yaxha que Carlos y yo ya conocíamos. Teníamos la intención de dormir allí en una zona de acampar que tienen al lado del lago. Pero morimos en el intento. ¿Por qué? Por los gatos L. Nos relajamos al ver que en el parque nacional de Tikal pudimos entrar sin problema y, en este caso, nos denegaron el acceso por traer mascotas. ¡Ni modo! Media vuelta y hacia Flores donde pasamos una noche, mi madre en un hotel y nosotros en la camper en la calle.

Y al día siguiente nos encaminamos a la zona montañosa del centro de Guatemala. Las carreteras habían estado muy bien hasta aquí pero el ferry que tuvimos que tomar en Sayaxche para cruzar un río era el presagio de lo que estaría por llegar a partir de entonces. Logramos pasar después de 2 horas de espera en un ferry rudimentario que apenas podía con todos los camiones cargados de ganado.

Sayaxché (3)

Finalmente llegamos al diminuto poblado de Raxruhá a dormir en un hotelito repleto de colibrís sin tener ni idea de lo que nos íbamos a encontrar el día siguiente…

Datos prácticos:

  • Parque Natural Ixpanpajul: Acampar cuesta 10 quetzales por persona pero hay que pagar entrada también: 40 quetzales por persona. Muy buenas instalaciones: baños y duchas (agua fría). Precioso entorno.
  • Tikal: Hotel Jaguar Inn: habitaciones impecables y caras: 60 dólares la individual. Acampar 50 quetzales por persona. También hay un campamento cerca del estacionamiento que hace un año costó lo mismo (50 quetzales por persona).
  • Flores: en Flores hay hoteles para todos los gustos y precios pero pocos tienen estacionamiento. Pudimos acampar en la calle y la noche fue tranquila.
  • Hotel Mon Ami: en El Remate. Hotelito junto al lago con habitaciones sencillas y agua caliente. 100 quetzales la individual. Restaurant. Acampamos gratis en su estacionamiento.
  • Biotopo Cerro Cahuí: el biotopo es muy bonito y las vistas del lago desde los miradores valen mucho la pena. Importantísimo llevar repelente para mosquitos. La entrada cuesta 40 quetzales por persona y se puede acampar (en tienda de campaña o vehículo)- incluido en el precio de la entrada.
  • Raxruhá: Hotel Cancuen- básico con habitaciones limpias y agua caliente. Habitación doble: 140 quetzales, individual: 100 quetzales.

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