Qué sí y qué no llevar dentro de la kombi

Durante todo este tiempo hemos ido acumulando cosas dentro de la kombi, algunas han sido de gran ayuda pero otras consideramos que deberíamos bajarlas de una vez por todas. Así que aprovechando la “parada técnica” actual (en La Pedrera de Rocha, Uruguay) mientras espero a que Eva vuelva de su viaje a Barcelona para ver a su familia, he decidido hacer limpieza general dentro de la kombi y analizar “Qué Sí y Qué No” continuará el viaje con nosotros.

Pensar que la kombi son 4 mts2... ¡Madre mía! Ahora mismo me acuerdo de todas las limpiezas que Eva y yo hemos hecho durante estos 11 años que hemos vivido juntos. Eran apartamentos y casas que podrían estar entre los 50 a 100 mts2 y la mudanza se convertía en un maratón pero te dabas cuenta de que, sin darte cuenta, acumulas cientos de cosas. Creo que el ser humano tiene un gen de coleccionista. Aunque quizá no todos ya que en el lago Titicaca, en el Altiplano andino a 3812 msnm, entre los territorios de Bolivia y Perú, habitan los “Uros” sobre el lago en sus pequeñas islas artificiales hechas de una especie de junco llamado totora. Cuando las visitamos, escuchamos a un turista que al ver lo poco que había dentro de su diminuta casita hecha también de totora le preguntó a uno de ellos: ¿No necesitas más? Él respondió: “Si ponemos más se hunde…”

Lo mismo pasa con la Kukis, todo el sobrepeso que lleva a cada kilómetro representa un desgaste innecesario para el motor y más consumo de gasolina. La famosa familia argentina de los Zapp (enlace) insiste en que hay que viajar ligeros porque el camino te dará lo que necesites. Ellos viajan en un Ford Graham del 28 y si lo dicen ellos, con más de 15 años viajando por el mundo ¡me lo creo!

Así que este es el listado de los “Qué Sí y Qué No

LO QUÉ SÍ

Herramientas:

Sin abusar y llevando, sobre todo: llaves, pinzas, desatornilladores, voltímetro, probador de luz, cinta de aislar, etc. te ayudarán a resolver situaciones que sobre la ruta, aparte llevamos un cajón con aceites para lubricar, grasas, líquido para frenos, cintas de todo tipo, y otro contenedor con tuercas arandelas, remaches, tornillos, todo tipo de conectores eléctricos y algún que otro fusible.

Equipo de seguridad:

Hay países que –en teoría- no te van a dejar entrar si no llevas unos requerimientos básicos de seguridad por si llegases a tener un imprevisto: el extintor, triángulos y chalecos reflejantes son lo mínimo para pasar, pero dependerá también del agente de aduana o policía fronterizo con el que tengas que lidiar. De momento, para nosotros esto ha sido suficiente. La otra parte del equipo de seguridad no es obligatorio, pero creemos que es elemental traer un gato y llave de cruz para hacer cambio de rueda en caso de que sea necesario. ¿Te imaginas una pinchadura en un lugar donde nadie puede auxiliarte? ¿O quizás te motive más el poder ayudar a alguien que lo necesite?

El baño portátil:

¡Se queda! Este ha sido un gran acierto durante el viaje. Cabe aclarar que solo lo utilizamos para hacer pipí. Lleva 3 años con nosotros y el material ha resistido de maravilla. La marca es un Thetford Porta Potti.

Bidones de agua:

Uno para beber y el otro para cocinar y lavar cosas. Estamos acostumbrados a encontrar agua en casi todas partes pero no siempre es potable y si programas mal, terminaras pagando caro por ella. Así que el agua que utilizamos para beber procuramos que siempre este llena y la del bidón azul la llevamos con lo justo para poder usarla, al menos, para lavar algún plato.

Estufa a gasolina (para cocinar):

La compramos en Colombia ya que allá las utilizan mucho, sobre todo en los pequeños pueblos. Nos costó menos de 20 dólares actuales (octubre del 2017) y ha sido de gran ayuda en dos circunstancias: la primera cuando nos quedamos sin gas para la cocina interior y cuando hace demasiado calor para poder cocinar fuera de la kombi. Funciona con gasolina de cualquier tipo y hace ya casi 2 años que la tenemos y sigue funcionando. Eso sí, te aconsejo llevar algunos repuestos ya que no son fáciles de conseguir. Las estufas más usuales son las que van con cartuchos de gas que también creo que podrían ser una buena opción, aunque más caras.

Cajas y bolsas varias:

Siempre he creído que la mente funciona mejor cuando todo tiene un lugar y en apariencia, hay cierto orden, aunque viajando sea casi imposible. Sin embargo, el hecho de tener todo en cajas y bolsas nos permite ordenar un poco y saber dónde está cada cosa. Así que todas estas cajas y bolsas seguirán acompañándonos.

LO QUÉ NO

Repuestos:

Cuando iniciamos el viaje pensábamos que no íbamos a conseguir refacciones/repuestos en ninguna parte de un una kombi del 77 y la verdad es que nos ha sorprendido gratamente ver que siempre hemos encontrado lo que necesitamos, unas veces con más rapidez que otras. En el camino verás que te encuentras con gente generosa que siempre está dispuesta a ayudar. Hemos hecho varios amigos mecánicos que nos han ayudado a aprender a reconocer que necesitamos ayuda y a pedirla. Por cada descompostura de la kombi hemos aprendido a abrir la mente y prepararnos para una de las partes que siempre acaba marcando la aventura de viajar. También existen clubs de kombis por toda Latinoamérica encantados de poder ayudar, así que hemos ido perdiendo miedo, ahora conocemos mejor la kombi y nos sentimos más seguros gracias los conocimientos de mecánica que he ido adquiriendo durante estos casi 3 años de viaje.

Equipo fotográfico voluminoso (drone):

Cuando iniciamos el viaje solo llevamos una pequeña cámara canon G15, excelente cámara, pero sentíamos que necesitábamos documentar el viaje de otra manera y fue en Colombia donde decidimos comprar el drone. Ha sido un gran acierto tenerlo (no me malinterpreten) solo que haciendo un maravilloso trabajo de video con nuestros amigos de furgo en ruta para una cadena de hoteles en Perú, se nos cayó y se dañó… Ahí decidimos comprar otro para terminar este trabajo y conservamos el drone que se cayó. Al llegar a Lima, Perú nuestros ahora amigos de DJI Perú nos ayudaron a repararlo, así que decidimos conservar los 2 drones uno que funciona perfectamente (el nuevo) y el otro que ha sufrido ya más caídas (es nuestro drone de las tomas arriesgadas, jejeje). Así que vamos con 2 drones. Creo que con uno estaría bien ya que es más que suficiente. Veremos si podemos vender uno de ellos y así aumentar más nuestro espacio interior de la kukis.

Material de acampada:

El 95% del tiempo acampamos en la kukis el otro 5% en hoteles/hostales, es como si la kukis fuera nuestra gran tienda de campaña rodante. El material para hacer una acampada larga (toldos, por ejemplo) toma tiempo instalarlo. Además, solo acampamos durante largos periodos en campings donde ya de antemano están preparados para recibir vehículos como el nuestro. Dado que todo esto no lo hemos utilizado casi nada en tres años, lo vamos a dejar.

Y es así como de golpe hemos sacado aproximadamente 15 kilos de peso permanente que son inútiles para nuestro viaje, sabemos que hay más cosas que son innecesarias, pero paso a paso continuaremos con el desapego a lo material que estamos practicando durante estos días de “parada técnica” aquí en este hermoso país que es Uruguay.

 

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